La educación afectivo-sexual va mucho más allá de hablar de sexo. Acompañar a los hijos en la comprensión del amor, el respeto, la identidad y la sexualidad desde edades tempranas les ayuda a construir relaciones sanas, responsables y coherentes con sus valores a lo largo de la vida.
La envidia, cuando no se gestiona bien, afecta al bienestar emocional, debilita la autoestima y deteriora las relaciones personales. Este artículo analiza sus efectos psicológicos y sociales, y ofrece claves para transformarla en una oportunidad de crecimiento personal y educativo.